- La ceremonia se celebró en la sede nacional de la Federación en el Centro Histórico de la Ciudad de México
- Importantes recuerdos y aportaciones del expresidente Castruita durante su gestión al frente de Federación
La Federación Mexicana de Charrería rindió este martes un homenaje póstumo al licenciado Jaime Castruita Padilla, presidente del Consejo Directivo Nacional durante el periodo 2008-2012, cuyas aportaciones contribuyeron al fortalecimiento y modernización de la organización charra nacional.
Familiares, amigos, dirigentes y compañeros de la gran familia charra se reunieron en la sede federativa para despedir a un caballero quien dedicó gran parte de su vida al servicio de nuestro deporte nacional.
Las honras fúnebres se realizaron en las instalaciones del Antiguo Convento de Montserrat, sede nacional de la Federación Mexicana de Charrería en la Ciudad de México, donde se dieron cita familiares, amigos, compañeros charros y autoridades federativas para despedir a quien dedicó buena parte de su vida al engrandecimiento de nuestro deporte nacional.
La ceremonia fue encabezada por el presidente de la Federación Mexicana de Charrería, Salvador Barajas del Toro, acompañado por integrantes de su Consejo Directivo, así como por familiares del licenciado Castruita Padilla, miembros de la Charrería capitalina y representantes de asociaciones charras de diversas regiones del país.
Durante el homenaje se recordó la trayectoria de don Jaime Castruita Padilla, quien incursionó en la Charrería en la asociación de charros de San Bartolo Ameyalco, destacándose desde sus inicios por su entusiasmo, capacidad de liderazgo y facilidad para relacionarse con las personas.
Su compromiso con la organización charra lo llevó a presidir su asociación y posteriormente a involucrarse activamente en la vida institucional de la Federación Mexicana de Charrería, participando de manera constante en asambleas y trabajos federativos.
Posteriormente fue electo como presidente de la entonces Unión de Asociaciones de Charros del Distrito Federal, responsabilidad desde la cual impulsó acciones en beneficio de las asociaciones y de los charros de base, ganándose el reconocimiento y respeto de la familia charra.
Aquella etapa consolidó su vocación de servicio y lo proyectó hacia responsabilidades de mayor alcance dentro de la máxima casa rectora del único deporte nacional.
Durante los mensajes pronunciados en su memoria se destacó que su gestión al frente de la Federación Mexicana de Charrería dejó importantes aportaciones para el desarrollo institucional.
Entre ellas sobresalió el impulso al Pasaporte Equino, herramienta que facilitó la movilidad de los caballos utilizados en competencias y actividades charras; la edición de una obra editorial dedicada a la Charrería con una amplia participación de especialistas e investigadores; así como la presentación de dicho volumen en Palacio Nacional, otorgando una proyección sin precedentes a nuestro deporte nacional.
Asimismo, se recordó que durante su administración se promovieron importantes acciones de inclusión, entre ellas la conformación de equipos de Charrería integrados por personas con discapacidad, abriendo nuevos espacios para la práctica y difusión de nuestras tradiciones.
También se destacó la estrecha colaboración que mantuvo con instituciones deportivas nacionales para fortalecer la presencia de la Charrería en distintos ámbitos de la vida pública del país.
Entre otros logros relevantes de su gestión se mencionó la proclamación oficial de la marcha “Zacatecas” como himno charro, así como la remodelación y fortalecimiento del Museo Nacional de la Charrería, trabajos realizados con el decidido apoyo de su familia y particularmente de su esposa, la señora Doris Castillo de Castruita, dejando un legado cultural que continúa siendo patrimonio de todos los charros de México.
Al concluir la ceremonia, los asistentes elevaron oraciones por el eterno descanso de don Jaime Castruita Padilla y expresaron su solidaridad con sus familiares y seres queridos.
La Federación Mexicana de Charrería reiteró su reconocimiento a la trayectoria de quien dedicó su vida a servir a la institución, preservando y promoviendo los valores, tradiciones y principios que distinguen a la gran familia charra.
La memoria de don Jaime Castruita Padilla permanecerá viva en la historia de la Federación Mexicana de Charrería y en el recuerdo de quienes compartieron con él su pasión por nuestro deporte nacional por excelencia.












